Lo bueno, lo malo y lo feo de Call of Duty: Ghosts

Activision cumple con la tradición anual de traernos un nuevo
Call of Duty. Pero esta vez no se trata de una continuación de
Modern Warfare o de
Black Ops, sino de una nueva subsaga, un arriesgado movimiento que llega en plena transición generacional.
Hablamos de
Ghosts, un título que, pese a lo que muchos creen, no guarda relación con aquel ya mítico personaje de la saga
Modern Warfare. Vamos a ver si Ghosts sabe continuar la estela dejada por sus predecesores.
Lo bueno
La premisa que plantea la campaña del juego es poco más que interesante.
Aquí conoceremos a los Ghosts, un grupo de comandos especiales que han
sido entrenados para afrontar misiones casi suicidas.
Si cabe la comparación, estos Ghosts bien podrían ser unos G.I. Joe
modernos. Este pelotón deberá hacer frente a la amenaza mundial que
representa La Federación, un grupo militar formado por varios países de
Sudamérica que ha decidido atacar Estados Unidos.
Lo planteado luce bien y deja el camino servido para que una buena
historia se desarrolle. Sin embargo, no todo termina cuajando, como
explicaré en detalle en la próxima sección del análisis.
Como todo
Call of Duty, este
Ghosts hace gala de
una campaña llena de momentos emocionantes y con esa parafernalia
hollywoodense que pocos juegos saben usar sabiamente.
Tenemos mucha variedad de situaciones, como tiroteos en el espacio,
infiltración submarina y hasta podremos controlar un tanque (una de mis
fases favoritas). Además, tenemos al perro Riley, que nos acompañará en
determinadas misiones y tiene mucho menos protagonismo del esperado.
Si creían que
Ghosts abordaría la relación entre un soldado y su perro (de hecho, muchos catalogaban este juego como
Call of Duty: Dogs
antes de su estreno), están muy equivocados. Riley es un acompañante en
determinadas misiones y podremos controlarlo en contadas ocasiones.
La jugabilidad se mantiene fiel a los demás
Call of Duty, o
sea, fácil de aprender y de dominar. Pero aun así Infinity Ward se las
ingenia para incluir novedades que particularmente recibí
favorablemente.
La primera es la posibilidad de apuntar mientras estamos cubiertos.
Cuando estemos cubriéndonos, aparecerá un sutil indicador amarillo. Si
apretamos el botón para apuntar, el personaje asomará la cabeza y
podremos disparar, exponiéndonos lo menos posible. Le he encontrado
bastante utilidad no solo en la campaña sino en el multijugador.
La otra novedad es la posibilidad deslizarnos por un par de metros
antes de terminar pecho a tierra. Esto lo podremos hacer si mantenemos
presionando círculo (o B) mientras corremos. Es una variante del pecho a
tierra de
Black Ops, pero con algo más de utilidad, ya que podremos apuntar y disparar mientras nos deslizamos.
La banda sonora y los efectos de sonido tienen un nivel altísimo. Las
armas (bastante diferenciadas unas de otras), los vehículos, las
explosiones… prácticamente todo ha sido reproducido con un nivel de
realismo notable. Además, escuchar
Survival de Eminem al final es un detalle a agradecer. Tiempos que no disfrutaba ver los créditos de un videojuego.
Como extras a la campaña y al multijugador, tenemos dos modalidades
de juego llamativas: Pelotones y Extinción. La primera puede
considerarse una suerte de entrenamiento online para el multijugador, ya
que tenemos diversas misiones para enfrentar a bots. No es la gran
cosa, pero saludo su inclusión.
La modalidad que realmente me gustó fue Extinción, claramente
inspirado en los zombis de Treyarch. Aquí deberemos enfrentar oleadas de
monstruos alienígenas mientras destruimos sus colmenas. Es muy
divertido.
Lamentablemente, si no tienes con quién jugar, puede que te frustre
no encontrar gente que se tome en serio el juego, por paradójico que
suene. No saben cuántas veces encontré usuarios que se meten solo para
fastidiar o para malograr la experiencia de los demás.
Lo malo
Como dije líneas arriba, la premisa del juego es interesante, pero la
historia en sí deja mucho que desear. En ningún momento llegué a
empatizar con los personajes y el enemigo nunca fue aquel ser odiado y
peligroso de otras entregas.
Tal vez lo mejor de la campaña esté al inicio, con esa épica presentación de los Ghosts (al mismo estilo de
300),
y sobre el final, con unas misiones intensas y muy bien logradas, acaso
chispazos de lo que pudo ser el juego en su totalidad.
Por lo demás, no dejé de sentir esa constante sensación de déjà vu
en varias misiones del juego, fases que me recordaban sobremanera a algo
que ya hice en los
Modern Warfare o
Black Ops. De hecho, una de las primeras escenas del juego es un calco del final de
MW2.
A nivel gráfico, basta decir que se utiliza el manido IW engine, el mismo motor gráfico de todos los
Call of Duty
de la pasada generación. Si bien es una revisión, con algunas mejores
en la iluminación -lo admito-, no habrá sorpresas mayúsculas en este
apartado.
Eso sí, debo aclarar que este análisis se basa en la versión de
PlayStation 3. Asumo que las consolas de nueva generación acogen un
juego con mejores gráficos, aunque dudo que las diferencias sean
mayúsculas, ya que, como dije, es el mismo motor de toda la vida.
Todo un debate se ha generado en torno al multijugador de
Call of Duty: Ghosts,
sin lugar a dudas el apartado que más llama la atención entre los
usuarios. Si bien estoy enganchado con el online (y vaya que me ha
costado), debo ser hidalgo en reconocer que está muy por debajo que el
de otras entregas.
Por fin Infinity Ward hizo caso a los usuarios y nos presenta mapas
más amplios y variados. Sin embargo, este crecimiento no se refleja en
la cantidad de jugadores. ¿Qué hacen pelotones de 6 contra 6 en mapas
inmensos? Hay locaciones tan grandes en las que estarás dando vueltas
por minutos sin ver a un solo enemigo.
Donde más se disfruta el apartado es en los mapas ‘pequeños’ (Prison
Break, Warhawk, Sovereign, etc.) donde se vive más esa esencia
Call of Duty, con enfrentamientos más directos y divertidos.
Me gustó que tengamos la posibilidad de alterar el escenario. Si bien
son tímidos intentos, ceñidos a ciertos mapas, los saludo sobremanera y
espero que sea el camino a seguir en futuras entregas. No hay nada
mejor que destruir el escondrijo de un camper, ¿no?
En cuestión a perks y premios por rachas de bajas tenemos altibajos.
Algunos perks ya no sirven como antes (como Carroñero) y otros son
exageradamente útiles (como Maratón), pero es cuestión de adaptarse. Ahí
no tengo mayores reparos.
Mi mayor cuestionamiento está en las rachas por bajas. Hay algunos
‘premios’ verdaderamente inútiles, mientras que hay otros sumamente
devastadores y que ya he notado su uso y abuso en varias partidas.
Sobre las armas, leí quejas sobre el fusil de asalto MSBS, pero
valgan verdades no he encontrado un desnivel mayúsculo. Mi principal
queja está en el uso de la mira térmica, que da mucha ventaja en
batalla. Lo más criticable es que el perk que contrarresta a este
aditamento está disponible recién a partir del nivel 40, algo que
inclina la balanza en demasía.
Otro aspecto cuestionable es la reducción de modos de juego dentro
del multijugador. Ya no están Cuartel General, Zona Caliente o Guerra
Terrestre, que han sido reemplazados con modos no tan atractivos.
¿Llegarán vía DLC? Solo el tiempo lo dirá.
Lo feo
Los detractores de
Call of Duty, aquellos que hablan de “más de lo mismo”, tienen por fin un título les da la razón. Habiendo jugado religiosamente todos los
Call of Duty de la generación, siento que este es el juego menos innovador.
Infinity Ward no ha querido arriesgarse en esta transición generacional, dotando a este
Ghosts
de pocas novedades, apostando a lo seguro. Y esto es raro, ya que son
quienes iniciaron, con Modern Warfare, toda esta revolución de ‘guerras
modernas’.
Conclusión: No sé si es prematuro hablar de un
desgaste en la fórmula Call of Duty, pero este Ghosts evidencia la
necesidad de innovar. Esos tímidos cambios en el multijugador dan
esperanzas de un futuro prometedor, pero dependerá del equipo
desarrollador en aplicarlos o en seguir estancados. El juego sigue
siendo entretenido y adictivo, tal vez un producto ideal para quien
quiere iniciarse en la franquicia. Pero como veterano jugador de Call of
Duty, lo considero muy por debajo de sus predecesores.
Fuente:
Fernando Chuquillanqui
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