La obsesión por hacer que los usuarios pasen más y más
tiempo en su servicio ha hecho que Twitter rompa una de sus premisas
iniciales. El ‘timeline’, lugar reservado para consultar el contenido de
los perfiles que se siguen, ha comenzado a mostrar tuits de personas a
las que no se sigue. Un movimiento que certifica el triunfo del
algoritmo, del cálculo basado en los intereses del servicio y la
inteligencia artificial, sobre la preferencia personal. De momento, se
trata de cuentas cuyo contenido está relacionado con el que se ha
escogido de manera manual, pero deja una puerta abierta a la inclusión
de publicidad, a intercalarla sin consulta previa.
Este tipo de cambios se consideran normales dentro del servicio. A
comienzos de semana decidieron convertir los tuits marcados como
favoritos, normalmente para indicar que gustaron al lector o una manera
de almacenar, en retuits, es decir, que enviaban a todos los seguidores.
La red social no ha emitido comunicado alguno,
pero sí ha cambiado los términos de uso:
“Cuando identificamos un tuit o una cuenta a seguir, o cualquier otro
contenido que es popular o relevante, podemos añadirlo a tu ‘timeline’.
Esto significa que, a veces, verás tuits de cuentas que no sigues.
Seleccionamos cada tuit a partir de algunas señales, como su popularidad
o cómo tus contactos lo están movimento. Nuestra meta es que tu portada
sea cada vez más relevante e interesante”.
La polémica ha estallado dentro del propio servicio. La mayor parte
de las quejas indican que se trata de una intrusión dentro de sus
preferencias. Twitter, que ya supera los 400 millones de usuarios
registrados, afronta varios retos: la conquista de nuevos mercados, el
descubrimiento de contenido relevante y promover que sus usuarios sean
más activos. Se calcula que solo el 10% de las cuentas se actualizan en
una misma semana. La frontera entre los que crean y los que consumen es
cada vez más amplia, presentar algo de interés basándose en los gustos,
según su lógica, puede servir para renovar la primera impresión e
invitar a descubrir nuevos usuarios.
Dentro de sus planes para lo que resta de año y el siguiente está el
convertirse en una plataforma global de vídeo. La televisión es su mejor
aliada, con acuerdos mundiales cada vez con más deportes. Ofrecen
repeticiones de jugadas y contenidos exclusivos a partir de una etiqueta
(hashtag) concreta.
El fichaje de Baljeet Singh, es su apuesta más clara. Durante cinco
años lideró la estrategia de publicidad dentro de YouTube. Ahora quiere
repetir el éxito en los 140 caracteres ofreciendo contenido audiovisual
profesional y generado por los usuarios en el mismo soporte. De forma
experimental, Tony Hawk, una leyenda del monopatín, está subiendo vídeos
nativos, sin necesidad de enlazar a un servicio adicional y sin la
restricción de los escasos seis segundos de Vine. Solo les quedaría la
incursión en el mundo de la emisión en directo.
Fuente:elpais.com